miércoles, 17 de marzo de 2010

Manuel Machado, la hija del ventero


Sevilla 1.874

Madrid 1.947



“La hija callaba y,
de cuando en cuando se sonreía”.
(Cervantes, Quijote)


“La hija callaba
y se sonreía”...

Divino silencio ,
preciosa sonrisa,
¿por qué estáis presentes
en la mente mía?

La venta está sola.
Maritornes guiña
los ojos, durmiéndose.
La ventera hila.
Su mercé el ventero ,
en la puerta, atisba
si alguien llega ...El viento
barre la campiña .

...Al rincón del fuego,

sentada, la hija
-soñando en los libros
de caballerías-,
con sus ojos garzos,
ve morir el día
tras el horizonte..

Parda y desabrida,

La Mancha se hunde
en la noche fría.

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